Nov 29, 2009

Mi primera semana



(link to the English version by Google Translator)

Siento no haber actualizado antes el blog pero es que no tengo nada de tiempo para escribir. Llego cada día sobre las doce de la noche a casa, comento los detalles del día por el Skype, y el día siguiente me levanto sobre las 7 de la mannana y a trabajar. Me lo estoy pasando genial y puedo adelantar de futuras entradas que esta semana llegó el jefe de Cultuzz a la India, que ya he jugado al cricket o que he sobrevivido a una hora de conducción por las carreteras y calles indias.


Esta fue mi primera semana en Visakhapatnam:


Lunes:
El lunes fuimos a un parque situado al borde de unos acantilados a la orilla de la playa. Tras un paseo por el parque y probar un par de bollitos de hojaldre rellenos de garbanzos, bajamos a la playa y dimos un pequeño paseo. Era de noche cerrada pero rondarían los 28 grados. Me sentí como dentro de un grupo de amigos cualquiera, más que en un grupo de compañeros de trabajo.
Poco antes de las nueve de la noche empezamos a oir a la seguridad del parque mandar a todos fuera a golpe de silbato. Nos encaminamos por las escaleras del parque hacia arriba y cuando diero las nueve en punto, zas!, luces fuera. El parque entero se quedó a oscuras. Y es que eran las nueve... claro...
Después, antes de retirarnos a nuestros aposentos, fuimos a cenar a un restaurante cercano al hotel. Como ya he contado, la comida me está encantando. Mil clases de pan (que no se llama pan, pero se me entiende) y de currys acompañados de arroz (blanco o biriyani – mezclado con verduritas y más picante). Aquí también probé por primera vez Manchurian, unas bolitas de carne o verdura. Es un plato de origen chino y está riquíiiisimo.

Martes:
Nada más acabar de trabajar nos dirigimos al cine. La película empezaba sobre las 18:45 y no pudimos salir del trabajo antes de y media, así que el camino del trabajo al cine fue el rally de los pitidos de Vizag!
Repecto al cine en sí, me encantó el edificio. Era una sola sala enorme de dos plantas, paredes infinitas de hormigón y butacas antiguas. Muchos cines modernos han perdido ese encanto que se podría esperar de un teatro: salas negras y butacas azules. Este cine seguía conservnado el viejo estilo pero con un sonido muy bueno.
La película un truñete. No vayáis a ver 2012, por favor.

Miércoles:
La tarde del miércoles pasado la pasamos de compras para la boda del día siguiente. Fuimos a un centro comercial de un estilo parecido a Carrefour o Lidl y compramos una vajilla para los novios y tomamos un par de aperitivos.
Como este día llegamos pronto al hotel, decidí comenzar un blog (éste mismo ;)) y con mi ordenador portátil a cuestas me fui al jardin del hotel, me senté en la terraza del chiringuito del hotel mirando a la playa a unos 25 grados, me pedí un par de mojitos, y las historias empezaron a salir. Una sensación realmente buena.

Jueves:
El día siguiente, tras el trabajo, nos fuimos a cambiar de ropa, nos pusimos nuestros kurtas y a eso de las nueve de la noche nos dirigimos a la boda. Ésta tenía lugar en un templo y estábamos invitados los padres de los novios, un par de amigos y yo. Una boda pequeñita y muy bonita donde el “sacerdote” hablaba en bajini con los novios simplemente guiando todo lo que ellos debían hacer. Como se puede ver en alguna de las fotos, al igual que en España el arroz es una parte importante de la boda, pero en este caso eran os propios novios los que se echaban el arroz encima.
Otra tradición típica es la que ilustra esta entrada. Las manos de la primera foto son las de Vineeta, la mejor amiga de la novia. Tanto ella como la novia se pintaron las manos con un producto que en primera instancia es de color negro y al secarse adquiere ese color rojozo. Se dice que cuanto más oscuro se vea ese rojo, más grande es el amor del marido.
Después de la boda, y mientras cenábamos de buffet en el mismo hotel donde yo me alojaba, la novia me preguntó si había entendido algo y yo la respondi que no mucho, claro. Ella me dijo que ella misma no había entendido nada. Y es que el sacerdote dirigió la ceremonio en telegú (el idioma del estado de Andrah Pradesh, donde se encuentra Vizag) y ella es originaria de Mumbai. Ya hablaré de las lenguas en una entrada próxima.

Viernes:
El último día de trabajo de mi primera semana también fue el último día en la oficina vieja. Al finalizar la jornada laboral empaquetamos todo y durante el resto del fin de semana, unos cuantos compañeros se encargaron de traspasar todo de una oficina a otra.
Tanto Sanjeev como Vineeta se olvidaron de dormir para que el lunes pudiéramos tener todos una oficina totalmente operativa. Una oficina que ha quedado perfecta, con un estilo Cultuzz (suelo de moqueta), con tres habitaciones (desarrolladores, soporte y control de calidad) y una sala de reuniones. Un gran resultado que dejó al jefe, que llegó el lunes siguiente, totalmente satisfecho.
Este viernes también nos dio tiempo de ir un grupito a un parquecito de la ciudad. Allí estuvimos hablando de costumbres de ambas culturas, de Alemania, de España, de India y aprendí mis primeras palabras, tanto en telegú como en hindi y enseñé algunas palabras españolas a todos. Fue una noche muy tranquila y bonita.

Nov 23, 2009

Trabajo, comida y relaciones




(in English by Google Translator)

Mi primer día entero en India empezó alrededor de las 11. Para recuperar el sueño perdido los días anteriores y hacerme poco a poco al horario de la India (4 horas y media más que en Europa) me ofrecieron la posibilidad de dormir hasta tarde, y yo, por supuesto, acepté.

Este primer día no fue posible probar el desayuno del hotel ya que está disponible hasta las 10:30. De este modo, tras la ducha pertinente y tras conseguir un cambio de habitación al piso de arriba, con unas vistas muy buenas a toda la playa y la flota naval India – con base en Vizag - con uno de los submarinos preparado como visita en la playa, Sanjeev y yo nos dirigimos hacia la nueva oficina de Cultuzz (en ese momento aún no acabada) para recoger a Vineeta e ir a comer por ahí. Este primer día me invitaron a almorzar en un restaurante de un hotel pero el resto de los días he comido en la oficina comida para llevar (las bolsitas de la foto. En general, la comida y cena se ha compuesto cada día de: sopa, arroz con diferentes currys (curry no es sólo eso amarillo que comemos en España, sino toda salsa consistente preparada con verduras, especias...) y algún trozo de carne. Hasta el momento en el que escribo (y ya es mi quinto día), aún no he pagado nada. En cada momento de pagar tenemos un rifi-rafe típico de España (pago yo – no, pago yo), que se corta de raíz en cuanto Sanjeev le dice algo en Hindi al camarero en cuestión... y se acabó la discusión.
Tras el almuerzo, nos dirigimos a la oficina vieja. El cambio de la vieja a la nueva estaba preparado para este día, pero los obreros no habían cumplido los plazos aprobados y por ese motivo tanto Sanjeev como Vineeta se quedaron toda la noche en vela desempaquetando todos los ordenadores. Ni una hora de sueño y aún así desviviéndose por ayudarme.


El objetivo de mi viaje a India es traspasar todos los poderes de CultAgent (mi hijito durante los últimos dos años, que ocupaba mi cabeza todo el día y algunas noches) al nuevo equipo CultAgent: un grupo de cinco compañeros de Cultuzz India que están modificando mi código PHP a Java y que, con el tiempo, mejorarán mi herramienta y sumarán y sumarán nuevos componentes que lo harán muhco mejor. Seguro.
CultAgent conecta a más de 300 hoteles con 6 canales de distribución por internet (HRS, Expedia, Booking.com...), actualizando precios y disponibilidades simultáneamente en todos ellos y colectar esas reservas.
Mi primer día de trabajo empezó entonces a las dos de la tarde y entre mirar los emails atrasados y preparar todo lo que necesitaba estas dos semanas se pasó volando el tiempo.
El resto de la semana, el trabajo se ha dividido en cuidados del actual código, preparación del nuevo y reuniones con el nuevo equipo que se encargará de todo. Cada día hablábamos de las características de cada uno de los canales de distribución mediante lectura de documentación y código.


Lo que más me ha entusiasmado de la jornada laboral ha sido el intercambio de experiencias con cada uno de mis compañeros. Estoy aprendiendo mil cosas nuevas con cada pequeña conversación que comienzo: tradiciones, religión, relaciones personales o cricket (deporte nacional)! Dejando a parte las grandes diferencias entre India y los países europeos respecto a dinero, poder o población, durante estos días he llegado a la conclusión que las similitudes entre los indios (al menos todos los que conozco) y los españoles son más grandes de lo parecido: ese colegueo, el comer todos juntos, el formar una familia donde sólo había compañeros y tras el trabajo ir todos juntos casi a diario a cenar, al cine o de paseo. Quizá haya incluso menos diferencas en este sentido entre españoles e indios que entre españoles y otros países europeos. Voy a echar de menos eso en Berlin.

Mañana intentaré subir una nueva entrada explicando lo que hemos hecho en el tiempo libre de la primera semana.




Nov 19, 2009

Día 1 - Tráfico, boda, comida y saaris




(entry in English by Google Translator)

Pues ya está, era verdad! Estaba en India, en Visakhapatnam (Vizag)!
Cogí mi maleta y me puse a andar hacia la salida controlando todo muy bien (especialmente el pasaporte, que ya se encargó todo el mundo de concienciarme de lo importante que era tener cuidado con él).
Tras salir de la zona de llegadas, zasca!, el primer impacto de calor. Ahora mismo estamos en en el invierno Indio con unas temperaturas alrededor de los 30 grados. Qué gusto!!
De primeras no vi a nadie esperando, pero tras salir de la terminal del aeropuerto allí estaban Sanjeev (mi primera visita en Berlín), Raju (2 visitas ya) y Ramesh. Nos saludamos bien saludados y nos metimos en el coche de Raju.
Quizá una de las imágenes que tiene uno de India son las carreteras, coches, motos, camiones, peatones y todos a su bola. Pues no, oye, todos tranquilines, poquitas motos y ni un solo pitido.
...
MENTIRA!!! 
Dios mío!!! Esto es como los autos locos!!! Es la ciudad sin ley. Bueno no, con ley... la del más fuerte y el que más pite... Cada uno va totalmente por donde le venga mejor en ese momento: que si peatones por la carretera, que si los mini-taxis (auto rickshaws), que si motos por todos los lados (con uno, dos y hasta tres ocupantes – papá conduciendo, la mamá detrás sentada con las dos piernas a un lado y el niño entre las piernas del papá). Aquí la gente no sólo pita para protestar, sino también para avisar de que va a protestar. Es una sinfonía de pitidos de todas clases: los normales de los coches, los más agudos de los rickshaws o los modificados de las motocicletas (con la sinfonía del pájaro loco).

Entre la visión de tantas cosas especiales por las ventanillas (casas, puestos de comida, alguna vaca y mucha pobreza) y las divertidas conversaciones con mis compañeros tenía controlado el miedo, pero de vez en cuando, y por el rabillo del ojo, veía como sin ingún miramiento y sólo ayudados por nuestros pitidos adelantábamos por la izquierda, por la derecha, por el medio o por el otro carril (teniendo línea doble continua de separación...).

Tras unos 30 minutos llegamos al Hotel Park de Vizag, un hotel de cinco estrellas situado al borde de la playa de la ciudad. Para entrar en el hotel con el coche hay que pasar un control de seguridad y una vez dentro todas las atenciones son pocas: “excuse me, sir”, “thank you, sir”, good night, sir”. El sir es una de las palabras que más he oído en India, y no sólo en el hotel.
La habitación (de uso individual o doble) cuesta unos 80 euros por noche, incluído desayuno y uso de las instalaciones: gimnasio, piscina...


Una vez me instalé, y para quitar la modorra que tenía encima, decidí dormir una pequeña siesta de una hora. Los chicos se fueron y a eso de las tres de la tarde vinieron a recogerme para ir de compras, y es que esa tarde estaba invitado a una fiesta que organizaba un compañero del trabajo que se había casado el jueves anterior. Tanto Sanjeev como yo nos compramos un par de kurtas (en la foto lo podéis ver).
Para decidir qué prendas agenciarnos nos acompañó Vineeta. Vineeta es parte del equipo de Cultuzz India, pero no de los desarrolladores sino del equipo de soporte y ayuda (resuelve dudas de hoteles, clientes conectándolos con los informáticos) y ya estuvo de visita por Berlin en la Navidad pasada. Por desgracia, no pude conocerla bien durante le tiempo que pasó en Berlin, y es que es una de las personas más dulces y cariñosas que he conocido. Ella, Sanjeev y el resto de compañeros están haciendo que no me falte en ningún momento de nada.

Ya vestidos con nuestras mejores galas nos dirigimos a la fiesta (recepción) de Sreenivas (otro informático que ya ha visitado Berlin). Al llegar allí, conocí de golpe a todo el equipo de Cultuzz India. Todo el mundo vino hacia mí, y muy cariñosamente y sonriendo todo el rato se fueron presentando unos y otros y dándome la bienvenida a Vizag. En ese primer momento sólo me pude quedar con aquellos nombres con los que había estado intercambiándome tantos emails los últimos meses.
La fiesta resultó ser una especia de presentación en sociedad del matrimonio. Al haberse celebrado el enlace 4 días antes en la ciudad de la novia (a una larga distancia de Vizag) se organizó esta segunda ceremonia con el objetivo de invitar a todos aquellos familiares y amigos que residen en la ciudad a acercarse a desear felicidad al matrimonio. Nos hicimos varias fotos, escuchamos música hindú y comimos todos de un buffet que consistía principalmente en pan, arroz y diferentes tipos de curry con vegetales (la familia del novio era vegetariana). Qué rico todo!!!! Una de las cosas de las que más estoy disfrutando es de la comida india. Mis papilas gustativas la van a echar de menos!!! (mi estómago quizá no tanto...) ;)


Por cierto, que gracias a una clase magistral de mi compañero alemán Alex (que había pasado en India un año) me puse a comer directamente con las manos. Una agradable sorpresa para todos y una forma de disfrutar más de todo esto.
Otra de las cosas que me quedó claro tras estas fiestas es que la tradición del saari (el vestido que llevan las mujeres indias, sobre todo en ocasiones especiales) se debería importar a Europa. Unos vestidos preciosos y llenos de colorido que acentúan la belleza de la mujer india. Aunque claro, uno de estos en Berlin en pleno invierno, no lo veo, no...


Y de esta forma, tras conocer a mis compañeros indios, llenar mi gaznate y poblar mi mente de infinitas fotografías de una cultura diferente, me dirigí vuelta al hotel a recuperar el sueño perdido.

Berlin 14.11. 9am (hora local) - Visakhapatnam 15.11. 10am (local time)


(entry in English by Google Translator)

Por fin conseguí sacar algo de tiempo para empezar a escribir mis historietas de mi primer viaje fuera de las fronteras de Europa. En estos momentos estoy esperando a ser recogido por mi amigo Sanjeev para ir a la oficina (segundo día) y mientras no llega voy a aprovechar a anotar las aventuras y desventuras de esta magnífica experiencia.

Tras unos meses decidiéndome a buscar un nuevo trabajo en Berlin, en septiembre empecé a echar curris y curris a varias empresas en Berlin. Por Alemania, y en la rama de la informática, encontrar trabajo no es un gran problema, especialmente si mientras lo buscas estás trabajando, lo que te da más tranquilidad. Tras unos días empecé a recibir algunas invitaciones a entrevistas y tras cuatro tentativas acabé recibiendo una oferta interesante de una de ellas.
Todo esto es un dato importante relacionado con el viaje a India porque esa oferta la recibí dos días antes del viaje, siendo justo el día anterior al viaje cuando le tuve que decir a mi actual jefe que iba a abandonar la impresa. Justo el día antes a un viaje a la inolvidable India pagado por la empresa.


13.11.09
Alrededor de las dos de la tarde, después de la pausa y tras recibir el contrato firmado por mi nueva empresa apareció mi jefe por la puerta de la empresa. Tras unos 20 segundos de indecisión y canguelo, me armé de valor y fui a comunicarle la noticia de mi dimisión. Yo creo que al pricipio él pensaba que lo único que quería era un aumento de sueldo y le sorprendió cuando oyó de mi boca “I quit” (dimito). Me preguntó que si podría hacer algo para que cambiara de decisión pero, a pesar de las dudas que aún sigo teniendo, ésta estaba tomada y así se lo comuniqué. Todo, por supuesto, dejando claro que lo de dejar la empresa un día antes del viaje a India había sido sólo una triste casualidad.
Qué difícil me resultó dejar Cultuzz. Ha sido mi primer trabajo y es muy duro para una persona como yo dar un paso así. Dejas atrás algunos recuerdos y muchas personas que ves a diario con las que se ha creado una bonita relación, por algo que esperas que vaya a ser mejor pero que aún no lo sabes...
Bueno, dejemos esos temas a un lado y empecemos con el viaje a India, que ése es el primer tema de este blog.


14.11.09
A eso de las 7 de la maniana me levanté dispuesto a empezar el viaje más largo de mi vida. Tina me acompanió en taxi al aeropuerto y allí, en el check-in, supe que desde ese punto hasta el momento de posar el primer pie en India no me tendría que preocupar nada más por mi maleta (otra cosa era que se perdiera por el camino, claro...).


Primer vuelo: Berlin – München (Munich)
Duración: 1 hora y unos minutos
Compañía: Air Berlin
Puntuación: 7
Durante este primer vuelo, lo único a destacar fue un aterrizaje algo brusco (pero no peligroso) y un excelente servicio (como siempre con Air Berlin). A pesar de lo cansado y lo triste que estaba no pude dormir ya que en cuanto conseguía coger un poquito de sueño, alguna de las azafatas se acercaba a ofrecer que si el cafecito, el zumito o el snack (gratis).
Durante el viaje, para olvidarme de esa gran morriña que me invade cada vez que dejo el lugar donde estoy y a mi chica, me ventilé un par de capítulos de The Big Bang Theory que tenía en el iPhone y que bastaron para ayudarme a pasar el mal trago del primer vuelo.


Primera Escala: München (Munich)
Tiempo de espera: 3 horitas.
Tiempo éste, de sobra para ponerme triste, dar una vuelta al aeropuerto, ponerme triste otra vez, buscar salidas, pensar en llamar la jefe para decir que cancelaba el viaje...
Lo más divertido fue el cambio de terminal de la B a la C (si no me equivoco) y es que pasé de la terminal de vuelos nacionales a la terminal de vuelos internacionales, con especialidad a los países árabes. En un primer momento sólo se veía personas con chilabas y burkas. Y aquello que más me chocó fue el momento servicio: una cola de diez personas delante mío y cada uno que entraba, y después de pasar un buen tiempo en el váter propiamente dicho, se lavaba durante más de un minuto y todos por siguiendo el mismo orden: las manos, los brazos, el cuello y los pies (con calcetines!). Eso sí, tras esperar unos diez minutos y entrar me di cuenta que ninguno de los seis “meaderos” de pared había sido utilizado en ese tiempo.



Segundo vuelo: München – Dubai
Duración: 7 horas
Compañía: Emirates
Puntuación: 9,5
Y no se lleva el 10 porque no estaba en primera clase... Y es que, éste fue el primer vuelo que me iba a sacar más allá de las fronteras de mi vetusta Europa. Primera vez que me montaba en un avión con sus diez asientos por filas, divididos 3-4-3 (alineación favorita de todo buen PCFutbolero). Cada asiento contaba con su cojín, su mantita, sus cascos.... y su pantalla de televisión en el respaldo del asiento delantero. Cada una de las pantallas con sus juegos, seguimiento del vuelo y películas y series (hasta un total de 500).
Así sí.
Así se hace un vuelo llevadero.
Por qué no lo hará Easyjet en el trayecto Berlin-Madrid? :)
Y, por supuesto, su cena gratuíta con sopa, plato principal, bebida (posibilidad de vino, cerveza o licor), fruta y café. El puro se lo olvidaron...


Segunda parada: Dubai
Tiempo de espera: 3 horitas
3 horas que casi te las haces caminando de una esquina a la otra del aeropuerto, jejeje. Casi... ;)
De Dubai no pude ver nada desde el avión ya que era de noche (a la vuelta será de día) pero es una de las ciudades más iluminadas que he visto desde el cielo. Y el aeropuerto muy grande y bonito, lleno de tiendas y restaurantes y con conexión a internet gratuíta.
En este aeropuerto mi pena era algo menor ya que lo que me faltaba de viaje y el tiempo que me costaría volver se iba igualando. Además conocí a un chico africano mu majete con el que pasé una media hora hablando de viajes, Europa, África...


Tercer vuelo: Dubai – Hyderabad (India)
Duración: 5 horas
Compañía: Emirates
Puntuación: 8
Un avión un pelín más pequeño que el anterior (2-4-2) con sólo 20 canales y problemas con la sintonización. Pero qué es esto??? Que me devuelvan el dinero!! jiji.
Aquí me tomé un típico desayuno de café, bollito de pan y plato de cordero con arroz :) Y también en este vuelo disfruté de mis únicas 2 horas de sueño de las últimas 24 horas.
También tuvimos que rellenar un par de formularios: uno para poder entrar en India (a pesar de ya tener el visado) y otro sobre la gripe A (fiebre en la últimas semanas, tos...)


Tercera parada: Hyderabad
Tiempo de espera: 5 minutooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooos

Nunca fui consciente del poco tiempo que tenía entre vuelo y vuelo. Debía de ser de unos cuarenta minutos pero me lo tomé todo con calma.
Primero nos hicieron un test de la Gripe A (entrega del formulario del avión y camarita que detecta el calor corporal). Tras el primer “peaje”, la entrega del visado y tras el sello en el pasaporte la recogida de la maleta (llegó enterita!!!!).
Salí de la zona de llegadas y una vez que encontré la zona de salidas me di cuenta que mi vuelo salía en 20 minutos y era la última llamada. Checkin si problemas y directo a la puerta!


Cuarto Vuelo: Hyderabad – Visakhapatnam
Duración del vuelo: 1 hora y veinte minutos
Compañía: Kingfisher
Puntuación: 8
Y no lo habría dicho cuando vi el avión (de hélices). Oye, un despegue y un aterrizaje que ya habría querido siquiera pensar hacer el piloto del primer AirBerlin. Suave suave suave.
Ahí conocí a un tío muy divertido que era original de Visakhapatnam pero llevaba 5 años viviendo en Washington DC. Se emperraba en decir que le vería en el periódico del día siguiente y en carteles por la ciudad :) Hablando con este chico y disfrutando del panorama por la ventana se me hizo muy corto este último vuelo.



Cuarta y última parada: Vizag (Visakhapatnam)
Tiempo: 13 días.
Experiencia hasta ahora (quinto día): un 20 sobre 10.


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English: TO DO :)
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Adiós / Bye / Tschüs



Nov 18, 2009

Namaste

Os doy la bienvenida a mi primer blog. Me he tenido que escapar a la India para finalmente sacar tiempo para hacer uno de estos. De momento el disenno no está muy cuidado (ya le echaré mano una vez esté de vuelta) ya que además de no tener fotos a mano, lo que quiero en estos momentos es contar y mostrar lo que estoy viviendo en Visakhapatnam (India).
Procuraré en cada post tener una versión larga en espaniol y otra más cortita en inglés (ya el alemán luego...) para todos esos visitantes de allénde los mares.


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I am glad to welcome you all finally to my first blog. It seems that I had to escape to India to get some time to write one of these. I have not taken so mauch care of the design of the site yet (when I am back I shall do it). Here I don't have nice pics with me and I just want to speak about my great experiences here, in Visakhapatnam (India).
I will try to have in each post one long Spanish version and an extra English version.


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Adiós / Bye / Tschüs